Mingo en DEVOTO luego de 33 días injustamente detenido: ENTREVISTA

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Pocas horas de muchas emociones lleva DOMINGO BENSO en Devoto, con la entereza y fortaleza que lo caracteriza, no dudo en responder nuestras preguntas, volvió a DEVOTO, luego de haber sido involucrado injustamente en una causa que lo llevó a estar 33 días detenido, compartimos una increíble entrevista, agradeciendo siempre por su predisposición.

ENTREVISTA:

¿Cómo estás?
En este momento estoy muy bien, feliz de estar en mi casa, en Devoto, con mi gente, con los afectos que tengo acá, y las personas que estamos juntos día a día.


¿Cómo fueron estos días?
Fueron días difíciles, 33 días de muchísima incertidumbre, porque los primeros 6/7 días no sabía ni porque estaba preso y después cuando escuché la imputación me dí cuenta que era todo un error, tampoco sabía en qué momento me iban a soltar y en qué momento podría estar otra vez en casa y libre de esta situación que me parece una injusticia tremenda.


¿Qué significó estar detenido?
Estar detenido es una cosa muy fea, porque pareciera que la privación de la libertad afecta mucho a las personas, en mi caso trate de mantenerme fuerte, trate de sentirme entero, me había propuesto mantener la mente fuera del encierro, debo confesarte que esto lo logré en los primeros días, pero a medida que fueron pasando los días cada vez el adentro me iba absorbiendo cada vez más, cada vez me costaba más pensar en el afuera, pensar en cosas cotidianas que uno vive habitualmente, el compartir, el vivir con unas 30 personas que vivían también el encierro y situaciones difíciles y cada cual con su problema se hacía muy dificultoso.

¿Alguna vez te lo imaginaste?
La verdad es que nunca me imaginé estar detenido, nunca pensé que me iba a llegar ese momento, y mucho menos a esta altura de mi vida, donde ya estoy al final de mi vida institucional, de mi vida laboral, no me imagine y nunca lo había pensado. Sí bien soy de los que mira películas y series de la cárcel, por lo tanto muchas cosas me eran común por que las había visto, nunca me imaginé que me iba a tocar.


¿Qué es lo peor de no ser libre?
Lo peor de no ser libre es precisamente eso, es decir, saber que no sabes por cuanto tiempo, en mi caso no sabía por cuanto tiempo, tenía que vivir todo los días lo mismo, despertarme, que me despertara el ruido de las rejas que te abren la puerta, mirar ese mismo lugar en la cama, y saber que me faltaba transitar todo el día. Cada mañana me proponía llegar a la noche, de alguna manera que llegara lo más rápido posible, sin sufrir mucho y siempre me trazaba como dos parámetros, uno ver como transitaba el día y la otra imaginar que quizás la semana que viene tenía la posibilidad de salir, siempre me fije el plazos de un día y una semana, eso ponía en mi mente.
Lo peor de no ser libre, es justamente eso, sabes que tenes una sola forma de vivir que es esa que se establece ahí en el penal y estas obligado y no tenes ninguna otra alternativa.


¿Cómo fueron eso 200 kilómetros de regreso?
Vos me preguntas de los doscientos kilómetros, a mí me parecieron mil, no llegábamos jamás, a pesar de que el móvil venía bastante rápido, pero bueno, no veía las hora de llegar, porque venía con las esposas puestas, digo, pensar que llegó a casa y me van a tener que sacar las esposas y de alguna manera, con prisión domiciliaria iba a empezar a ser libre, tenía tanta ansiedad, tantas ganas de llegar, me fueron tan largos, tan largos que no llegábamos jamás, eso sentí.


¿Qué extrañabas?
Lo que más se extrañaba eran los afectos, no otras cuestiones cotidianas, pero sí las personas, a Isabel, a mis hijos, mi mamá, mis hermanas, es decir, realmente extrañaba a las personas, mucho más que otros detalles, no sé decirte, no me importaba la comida, ni la incomodidad de la cama, realmente la gente, los compañeros de trabajo, extrañaba las personas.
Dijiste que habían puesto preso tu cuerpo pero no tu mente ¿Alguna idea nueva?
No la verdad que no, no me surgió ninguna idea nueva, pero durante muchos días pensaba todo el tiempo en lo que veníamos haciendo, en las cosas que vos sabes que yo estoy ideando una nueva cooperativa de instituciones, armar una cooperativa de cooperativas e instituciones, que incluye a la municipalidad, los bomberos, centros vecinales que le llamamos COOPERATIVA DESARROLLO LOCAL, para encarar la obra de cloacas y gas natural, así que pensé mucho en eso, inclusive yo antes de irme había escrito el borrador de un estatuto, que la verdad que allá lo que pude hacer, es que me había equivocado en algunas cosas que las tengo pensado rectificar a partir de esta semana, pero pensé mucho en eso que había escrito y que analizado allá me di cuenta que tenía algunos errores, pero te repito que en los primeros días sí, estuve siempre pensando siempre en Devoto en las cosas que hacíamos acá, pero a medida que fueron pasando los días cada vez me costó más esa situación.


¿Sos el mismo?
Sí, no dudes que soy el mismo, quizás ahora un poco más, quiero ser un poco más humilde, quiero compartir, convivir con el dolor de mucha gente.
Todos por una razón u otra, delincuentes algunos, todos pasando situaciones difíciles por errores cometidos, pero bueno lo he visto llorar a todos, absolutamente a todos, en algún momento se los ve llorar, algunos de impotencia, otros de bronca, otros de dolor fundamentalmente cuando se comunican con la familia, con los hijos, es decir llora todo el mundo, yo lloré muchísimo por supuesto, me emocionaba mucho cuando los escuchaba a alguno de ustedes y la verdad que cada palabra que hacía, por ejemplo no pude hablar con Guillermina, porque me lloraba mucho cuando hablaba con la Guille, así que fundamentalmente sí te garantizo que soy el mismo pero, ahora, cuando a uno le toca convivir tantos días con el dolor de la gente, creo que se vuelve más sensible.

¿Sabes cómo continua la causa? ¿Ahora qué?
La causa, ahora se tiene que esclarecer el problema ese de los IP, yo creo que esto va a quedar esclarecido rápidamente, el Juez le pide una opinión a la oficina de internet, de la Policía Federal, para ver si lo que decimos nosotros, con el informe que hizo Leo y Moor, si es razonable, yo creo que esto va a quedar aclarado rápidamente, pero por ahora estoy con prisión domiciliaria, no puedo salir a la vereda, así que de alguna manera estoy a la espera de eso, vamos a seguir insistiendo, hasta que esa situación se aclara y deberían darme la libertad.


Mucha gente que te apoyó, que siempre confío en vos, ¿Qué le decís?
Para la gente que me apoyo tanto, sentí tanto el apoyo, y te aseguro, que estando adentro, estando preso, el apoyo de la gente es lo que te mantiene con fuerzas, yo te juro que me iban transmitiendo, Isabel, mis hijos, las personas con las que hablaba me decían tenes tanto apoyo, me dio tanta fuerzas, así que tengo solo un palabra que la repetí en mi mente mil veces, que es la palabra gracias, gracias, gracias a la gente, me sentí recontra apoyado y eso me hizo muy bien y me hizo que fuera muchísimo más leve mis días en la prisión.


¿Sentiste el apoyo del mutualismo y cooperativismo?
Sentí muchísimo apoyo del mutualismo y del cooperativismo, hubo gente, dirigentes muy importantes a nivel país que se jugaron por mí en el momento que todavía no sabía la imputación. Lo normal en los seres humanos, es que pensemos, y si está preso por algo es, sin embargo esos dirigentes se jugaron, yo no lo podía creer, porque ni yo sabía que había pasado y ya había dirigente que me estaban defendiendo, que estaban saliendo a jugarse por mí, me dio tanto orgullo, tanta satisfacción, en ese momento, me hizo tan bien eso que realmente me dio muchísimas fuerzas.


¿Tuviste miedo que esta situación lastime el sistema?
Si, te voy a decir que lo que más me preocupaba era como afectaba a la institución, como íbamos a seguir, yo pensaba que vergüenza cuando salga de acá, porque cuando yo no sabía que tenía, qué había pasado, digo esto le va a hacer muchísimo daño a la institución, yo creo que en definitiva, yo pensaba, recorrí muchísimos lugares del país, hablando de la honestidad, del cooperativismo, de la economía social, y yo ahora aquí preso, pensaba que vergüenza.

Pensaba, me voy a recluir y voy a quedarme en mi casa, porque no voy a tener cara para salir, al principio estaba realmente muy preocupado. Cuando me hicieron la imputación, ese día fue terrible para mí, porque me dijeron tantas cosas tan feas, que sentí que me habían puesto nocaut, pero después pensando, era todo inventado, era todo una mugre, yo no tenía nada que ver con lo que estaban diciendo, y bueno, se trataba de eso, el error de los IP, pero yo en principio a penas me lo dijeron no entendí muy bien, y me sentí muy mal, yo cuando llegué a la celda, después de la imputación, me tiré en un colchón, un pedazo de colchón que había ahí en el pasillo y dije, no podía creer las cosa que había escuchado, bueno gracias a Dios a medida que fueron pasando los días y que se fue aclarando la situación me empecé a dar cuenta que no tenía por qué perjudicar la imagen institucional, yo sé que siempre va a haber gente que se va a quedar con la idea de que algo mal hicimos, pero a mí me importa mucho la opinión de la gente que está al lado mío, la gente que me quiere bien, use muchas veces esa frase, que la vi escrita en internet, “los que me quieren bien no necesitan explicación y los que no me quieren no me van a entender aunque les explique”, así que cuando se aclaró un poco más la situación me sentí tranquilo, porque mis afectos, la gente que yo quiero, todos ustedes que son mis compañeros de trabajo, saben que se trata solo de un error.


¿Qué fue lo que más te preocupó?
Lo que más me preocupaba era llegar al momento de la segunda indagatoria, que iba a ser ahora el lunes que viene y que no me dieran la libertad, porque si yo no lograba la libertad con la segunda indagatoria, o por lo menos la domiciliaria, iba a pasar mucho tiempo preso, entonces, me preocupaba, yo pensaba, tengo que prepararme para estar 3 o 4 meses, porque si no logro la libertad ahora, va a ser muy largo, trataba de pensarme preso 3, 4 meses, 5, y realmente me costaba muchísimo, yo mismo me decía, tengo que aguantarlo, soy capaz de aguantarlo, capaz de soportarlo, pero me costaba mucho absorber esa idea, y eso me preocupaba mucho.


¿Viste algo de la caravana? Fue multitudinaria
María Isabel me muestra imágenes de la caravana y me cuesta mucho mirarlo, me emociono mucho, tanto apoyo, tanta gente que se jugó, y realmente, como en este momento que te lo estoy diciendo, me cuesta mucho mirar esas imágenes (emoción), porque con mi foto, con la camioneta, con Mariana diciendo cosas hermosas, la música de Victor Herredia que a mí siempre tanto me emociona, así que hablar de la caravana me cuesta mucho.


CERRANDO NOS DECÍA:
Estoy muy emocionado, imagino que con los días y una vez que me acostumbre a estar acá, ya me ira pasando esta situación de tanta sensibilidad que tengo y me iré volviendo, me pondré otra vez ser el mismo Mingo, me propongo, demos vuelta la página, sigamos viviendo como vivíamos, sigamos luchando, haciendo cosas, tenemos mucho todavía por hacer, tenemos un futuro maravilloso, y bueno, esperemos todos, yo en especial, espero, que no afecte para nada y que esto nos de mucha fuerza para seguir luchando.

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